| Dos interesantes propuestas
en acero obtuvieron el segundo y tercer premio en la
categoría profesionales del Premio Ternium Siderar
de diseño 2006. En esta ocasión los objetos
debían relacionarse con la construcción.
La escalera diseñada por Martín Pablo
Wolfson y Carlos Bernardo Wolfson obtuvo el segundo
premio del concurso Ternium Siderar. Según
sus autores: "El proyecto Escalera surge a partir
del déficit de oferta que sufre este producto
actualmente en el mercado local. La simpleza, la utilidad
y la funcionalidad fueron las ideas motoras detrás
de la propuesta que aquí se presenta. Tanto
el diseño mismo, en lo que a estética
se refiere, como la construcción, exhibición
y almacenamiento, venta, traslado e instalación
del producto se rigen por estos lineamientos. Su forma
sintética, resuelve en forma elegante y no
invasiva un elemento de gran impronta dentro del ambiente.
La búsqueda formal que comienza con la sección
triangular de la viga estructural y el acompañamiento
de los soportes de los escalones, le brindan al producto
liviandad y continuidad visual". El Jurado sostuvo:
"Se ponderó favorablemente la modulación
y estandarización a partir de la unidad de
escalón y la utilización estructural
de la lámina de acero en relación a
su forma".
Asiento "de pie" para las esperas
El tercer premio correspondió al diseño
de Gastón Bonaudi Pez, quien a partir de la
realidad que se presenta en los lugares de espera,
donde el público termina apoyado contra una
pared diseñó un original sistema que
mejora esta costumbre. Dice el autor: "El Sitwall
es un sistema de recubrimiento para paredes de espacios
transitorios, con la función tácita
de asiento isquiático (asiento de pie). Por
su simple constitución, el recubrimiento /
asiento, posibilita su producción empleando
tecnologías de muy bajo costo como el curvado
de chapa de acero. Cada módulo se genera a
partir de 5 curvas simples. Su aplicación práctica
se remite a pasillos y espacios comunes de escuelas,
universidades, consultorios médicos, hospitales,
reparticiones públicas, bancos, paradas y estaciones
de bus, tren o metro y cualquier otro entorno arquitectónico
en el cual el flujo de personas, y los tiempos de
transición de las actividades deriven en el
uso de elementos externos para el descanso. Mediante
este soporte artificial integrado a la arquitectura
contenedora, se evitará que el usuario se recargue
sobre paredes pintadas, deteriorándolas".
El Jurado sostuvo: "Es valorable la propuesta
a partir de la solución funcional del asiento,
manteniendo una superficie continua para usos comunicacionales".
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