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09/01/2007
Fuente: Clarín – Sup. Arquitectura
Nueva vida constructiva al acero
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Los resultados de la tercera edición del premio Ternium - Siderar. Hace tres años, la creación de un concurso de Di-seno en Acero por parte de una de las empresas hijas de la poderosa Techint, fue todo un buen augurio: por fin la industria grande le prestaba oído a la disciplina. Y lo hacía a través de su firma Ternium Siderar, el mayor productor de acero de la región, a su vez sensible a las necesidades de sus pymes clientas del rubro metalmecánico que incorporando diseño, podrían generar mejores condiciones de competencia.

Hoy, el motivo de celebración sigue en pie: el concurso se consolidó como uno de los principales del área y llegó bien criado a su tercera edición. Otra conquista fue la de ingresar un material (versátil, resistente, que se puede reciclar y no contamina) a la paleta de los disertadores, fomentando nuevos usos del acero, acordes a la disponibilidad de tecnología local. Por eso, a partir de la primera edición, la modalidad de premiar incluyó la fabricación del prototipo por parte de las pymes participantes.

Cuando hace unos días se entregaron los premios de la tercera edición, dedicada esta vez a la construcción, el jurado destacó que la selección había tenido en cuenta la buena resolución técnica de los trabajos presentados y la marcada orientación a la producción seriada. Además. esta edición suma puntos en el fortalecimiento del vínculo entre la arquitectura y el diseño industrial.

Fue un sofisticarlo sistema de tejas el que se alzó con el primer puesto en la categoría profesional: Trígono, de Juan Ignacio Posada, prototipado por Pedro Bordogna e Hijos. Alerta de la creciente utilización del acero en cubiertas, el proyecto se acercó a las curva tan en boga, configurando a cada pieza como un polígono triangular que permite diversas formas de montaje garantizando que no se filtre el agua.

En la categoría estudiantes, un bebedero para espacios públicos se llevó el primer puesto. Bien por el SSO -proyectado por Camila Offenhenden, Eduardo Suss y Martín Sanz-, que divulga el uso medido del agua y reivindica una tipología de equipamiento urbano lamentablemente en vías de extinción. El prototipo corrió por cuenta de la firma Oblak.

Una escalera de alta síntesis y liviandad visual, prototipada por Emege, se llevó el segundo premio en la categoría profesional. Resultado del trabajo conjunto entre padre e hijo, la escalera de los Wolfson, Carlos Bernardo y Martín -arquitecto y diseñador industrial respectivamente-, pone en foco una posible sustitución de materiales en un rubro en el que mayormente se utiliza madera, concreto o hierro. De fácil producción y montaje, el modelo permite diversos estampados en los escalones.

De la categoría estudiantes, el segundo puesto fue para Miguel Cocco por el proyecto de vivienda container Ilán. Una opción realista para acceder a una vivienda económica y bien resuelta, el sistema constructivo propuesto por Cocco se basa en los cerramientos y plantea módulos de dos contenedores de medidas estándar. Factible (y económico), podría aplicarse para un conjunto completo de viviendas.

En tanto, fue un interesante asiento de pared, también de gran síntesis, el que se llevó el tercer premio para profesionales. El Sitwall, de Gastón Bonaudi Pez es un sistema de chapa de acero para planos verticales, que se ofrece como asiento y también como soporte de mensajes comunitarios o de publicidad. Ideal para pasillos y espacios de circulación en edificios públicos u hospitales. Del segmento estudiantes, el tercer premio fue para Matías Pisoni y Matías Berho por Chaco, un zócalo portacables oportuno para sistemas rápidos de construcción. La firma Samet fue la que realizó los prototipos del tercer lugar.

 
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