| "Accesible, versátil,
reciclable, resistente, no contaminante." Las ventajas
de los distintos tipos de acero, y de las tecnologías
y maquinarias de transformación asociadas al
material, son varias. Por tercer año consecutivo,
Ternium Siderar (el mayor productor de la región,
quinto del continente y primer exportador americano
de productos terminados) premia al diseño en
acero como una forma de fomentar nuevos usos del material.
Y lo hace de un modo especial, ya que además
busca establecer puentes entre ellos (como proveedores),
los pequeños productores y los profesionales
del diseño. Tal es así que después
de la primera versión del concurso decidieron
premiar a los ganadores con la realización del
prototipo mediante pymes coauspiciantes (Emege, Oblak,
Rapi-estant y Samet). En esta edición dedicada
a la construcción, el jurado compuesto por Aníbal
Cofone, Eduardo Naso, Horacio Pigozzi y José
Wyszogrod, hizo especial hincapié en seleccionar
productos innovadores, con buena resolución técnica
y con fuerte orientación a la producción
en serie.
El primer premio de profesionales fue para el sistema
de tejas Trígono de Juan Ignacio Posada. "El
acero está siendo cada vez más utilizado
para la realización de techos y cubiertas,
con soluciones que emulan la forma histórica,
sin contemplar nuevas posibilidades. La tendencia
morfológica en la arquitectura internacional
se orienta hacia formas curvas. Para satisfacer esta
expectativa, la teja se configura como un polígono
triangular. Un aspecto fundamental es impedir la filtración
del agua. De ahí surge el volumen, que permite
que las tejas se monten unas a otras asegurando la
no filtración, a la vez que permite girarlas
unas respecto de otras", resume Posada. El segundo
premio de esta categoría fue para una dupla
conformada por padre e hijo: el arquitecto Carlos
Bernardo Wolfson y el joven, pero ya reconocido, diseñador
industrial Martín Wolfson. Ellos propusieron
una escalera, cuya forma sintética y no invasiva,
así como su modulación y estandarización,
resultaron de particular interés para el jurado.
"El concurso me parecía de los más
serios, además de muy tentador el compromiso
de hacer el prototipo. Y en lo personal, la oportunidad
de encaminar la meta de unir cada vez más el
diseño industrial con la arquitectura. Como
material, además, el acero es de los más
versátiles y accesibles de la industria nacional,
con tecnología al alcance en talleres del conurbano",
comenta Martín. Y agregan ambos: "En cuanto
a la elección de hacer una escalera nos parecía
interesante sustituir o agregar productos resueltos
en otros materiales (en este caso hormigón
y madera). La simpleza, la utilidad y la funcionalidad
fueron las ideas motoras. Tanto en el diseño,
en lo que a estética se refiere, como en la
construcción, exhibición y almacenamiento,
venta, traslado e instalación. La búsqueda
formal que comienza con la sección triangular
de la viga estructural y el acompañamiento
de los soportes de los escalones, le brindan liviandad
y continuidad visual". Fácil de producir,
fácil de montar y hasta con la posibilidad
de customizar los escalones con otros materiales o
estampados. Mientras que el tercer premio fue para
el Sitwall de Gastón Bonaudi Pez. Un sistema
de recubrimiento para paredes de espacios transitorios,
con la función tácita de asiento de
pie y de comunicación publicitaria. "Por
su simple constitución posibilita su producción,
empleando tecnologías de muy bajo costo como
el curvado de chapa de acero. Su aplicación
práctica se remite a pasillos y espacios comunes
de escuelas, hospitales, reparticiones públicas,
bancos, paradas y estaciones de bus, tren o metro
o cualquier otro entorno en el cual el flujo de personas
y los tiempos de transición de las actividades
deriven en el uso de elementos externos para el descanso.
Así, el soporte artificial integrado a la arquitectura
evita que el usuario se recargue sobre paredes pintadas,
deteriorándolas", detalla su autor.
En la categoría estudiantes, el primer premio
fue para el bebedero de agua para espacios públicos
SSO propuesto por Camila Offenhenden, Martín
Sanz y Eduardo Suss. "Diseñamos este producto
buscando reivindicar la imagen y el uso del bebedero
como elemento fundamental dentro de la trama urbana.
Se trabajó desde distintos lugares: una imagen
visualmente atractiva que emite un mensaje de concientización
en el uso del agua; tomando los recaudos necesarios
para que pueda ser utilizado por cualquier tipo de
usuario y atendiendo a las distintas exigencias de
higiene que impone el producto. Buscamos que el bebedero
se incorpore en la costumbre de los distintos usuarios
que transitan por la ciudad como sucedía hace
unos años", detallan. Del segundo premio
vale destacar sobre todo la preocupación del
futuro proyectista por una problemática crucial
como es el acceso a una vivienda digna. Así,
Ilán, de Miguel Cocco, se presenta como un
sistema constructivo de cerramiento para vivienda
proyectado a partir de la refuncionalización
de los contenedores de acero que se utilizan para
el comercio y transporte de mercaderías y bienes.
"Desde segundo año, cuando hicimos un
complejo de viviendas, vengo investigando el tema.
En ese proyecto yo había planteado un complejo
de viviendas hecho en base a unidades contenedoras
apilables. Un fuerte referente fue el proyecto del
Hábitat 67 de Moshe Safdie. Si bien este arquitecto
lo materializó en bloques apilables de hormigón
premoldeado, el criterio es similar. El déficit
habitacional en nuestro país es enorme, con
lo cual los planes que busquen resolver esta situación
deberán apuntar a la gran escala. Por eso se
eligió para este proyecto un sistema racionalizado-industrializado
de construcción. La producción en serie
y la repetición de un modelo resulta redituable
en términos de economía y en la gran
velocidad operativa que posibilita. En relación
con este pensamiento, el acero es una gran alternativa
si se piensa en soluciones industriales. En el desarrollo
incluso se plantea el módulo en dos contenedores
de medidas estándar, con lo cual no sería
necesario montar nuevos talleres, simplemente se pueden
refuncionalizar containers en desuso", detalla
Cocco. Por último, el tercer premio de la categoría
fue para Chaco, un zócalo para terminaciones
y cableados en sistemas constructivos rápidos,
con el que se alzaron Matías Pisoni y Matías
Guillermo Berho. |