| De la nueva edición
del Premio Ternium Siderar de Diseño en Acero
surgieron originales formas nuevas para los materiales
de la construcción; profesionales y estudiantes
idearon tejas, escaleras, zócalos, bebederos
públicos y cerramientos en esta aleación
Hablar de cómo un premio estimula el ojo creativo
sería un tema extenso. Pero sí ver sus
resultados, cargados de originalidad y aplicaciones
potenciales, es un hecho concreto y satisfactorio
que cada año arroja el Premio Ternium Siderar
que, para 2006, se animó a proponer a arquitectos,
diseñadores y estudiantes que repensaran (con
un mínimo del 51% de sus prototipos en acero),
los materiales de la construcción, en su gran
año.
Así es como llegó al estrado de premiación
de los profesionales Juan Ignacio Posada: "El
acero está siendo cada vez más utilizado
para techos y cubiertas, con soluciones que emulan
la forma histórica pero sin contemplar nuevas
posibilidades -dice- por eso ideamos una teja como
un polígono triangular que impida la filtración
del agua, montándose unas sobre otras y dando
lugar al volumen".
El jurado (donde intervinieron expertos del CMD,
la Fundación Proa y las firmas Emegé,
Oblak, Rapi-estant y Samet) lo consideró tan
o más flexible que otros materiales para la
resolución de techados y por eso no dudó
en darle su visto bueno.
El segundo premio fue para una escalera que comienza
con una sección triangular de la viga estructural,
liviana y visual, mientras que el tercer puesto se
lo quedó Sitwall, un recubrimiento para paredes
de espacios transitorios, funcional como asiento de
pie y con la simpleza de curvar chapa de acero.
De los estudiantes, Camila Offenhenden, Martín
Sanz y Eduardo Suss ganaron con un original bebedero
para interiores y exteriores. "Buscamos reivindicar
la imagen y el uso del bebedero como elemento fundamental
dentro de la trama urbana con una imagen visualmente
atractiva y la concientización en el uso del
agua como premisa", resumen. |