| José Wyszogrod
estudió en la Argentina y ahora diseña
autos para Honda. La veloz historia de un chico que
prefería la playa, pero de estacionamiento.
De alguna manera, los gestos de José Wyszogrod
dejan en evidencia que vivió y trabajó
tres años en Japón: cordial y amable,
se toma su tiempo para cada respuesta y transmite
una tranquilidad zen. Frente a la calma que emana,
extraña este argentino fuera contratado por
Honda cuando buscaba alguien que pudiera diseñar
rápidamente un auto de concepto, de esos que
se presentan en las ferias internacionales. Wyszogrod
daba con el perfil y logró, desde 2001, tener
un modelo en la calle: el Element, que es un suceso
de venta de la marca japonesa en Estados Unidos. Tiene
37 años, nación en Palermo y cumplió
el sueño que tenía de pibe. Porque así
como hay chicos que se imaginan bomberos, policías
o abogados, José fantaseó con diseñar
autos. Y cuenta una anécdota que lo pinta entero:
"Cuando íbamos a la playa yo ni tocaba
la arena. Me quedaba en la playa de estacionamiento,
dando vueltas entre los autos", recuerda. Su
obsesión se mantuvo siempre. En la escuela
primaria, se la pasaba dibujando autos, y también
en el secundario. Finalmente terminó estudiando
Diseño Industrial, cuando la carrera apenas
se lanzaba en la Universidad de Buenos Aires.
Y luego llegó la especialización en
el Art Center College of Design en Pasadena, California,
la única escuela del mundo en diseño
de automóviles. Mientras cursaba los dos años
de la carrera, tuvo la oportunidad de hacer un viaje
de estudio de varios mese en Japón, en Nissan,
y también le ofrecieron trabajo en Peugeot
Francia. Cuando terminó de cursar, le llegó
el momento de elegir compañía porque
todas tenían una propuesta laboral para él:
BMW, Audi, General Motors, Ford. Eligió Honda.
Hoy es el senior designer de la marca y, entre otras
cosas, se apunta un poroto a favor del medio ambiente.
En pleno debate mundial sobre el uso de los hidrocarburos
y el alto consumo de combustible, Wyszogrod diseñó
un automóvil de líneas futuristas que
luego Honda lanzó como el primer auto híbrido
en los EE.UU.
Estuvo en Buenos Aires como jurado del Premio Ternium
Siderar '06 y respondió algunas preguntas de
Clarín.
- Se puede decir que sos un auténtico fierrero.
- (Risas) No, para nada. Todo lo contrario. No me
gusta el Torino con alerones, ni los motores potenciados.
No me interesan. A mí me gustan las líneas
de los autos y lo que siginifican, la posibilidad
de irte a cualquier lado, la sensación de libertad.
- ¿Por qué te empeñás
en decir que tuviste mucha suerte?¿A la suerte
no hay que ayudarla?
- Es que hice la carrera de diseño con una
camada de profesores increíbles, como Ricardo
Blanco y Carmen Córdova, entre otros. Luego
tuve la oportunidad de hacer mi especialización
en los Estados Unidos. Y cuando comencé a buscar
trabajo, en Honda necesitaban a alguien con mi perfil.
Me entrené y me capacité, pero pienso
que estuve ahí, en el momento indicado. Cuando
llegó el momento no desaproveché la
oportunidad, pero pude haber vivido toda mi vida sin
haber tenido esa chance.
- ¿Desde Argentina se diseñan autos
para otros mercados?
- No que yo sepa. En general las compañías
traen el modelo y lo producen. Pero en verdad creo
que las marcas no conocen el diseño argentino.
En Japón cuando me presentaban como diseñador
argentino pensaban que hacía trabajos relacionados
con el cuero o hasta llegaron a pensar que importaba
vinos. Hay una marca muy fuerte "made in Argentina"
en el mundo pero todavía no relacionada con
el diseño.
- Brasil sí fabrica mucho ¿ellos tienen
estudios de diseño?
- Sí, porque tienen a Ford y a General Motors
fabricando allí y, como están geográficamente
lejos, instalaron estudios de diseño. Quizá
sea un buen momento para instalar uno aquí.
No tiene que ser un estudio monstruoso, pueden ser
un par de diseñadres que hagan propuestas para
las automotrices.
- ¿A los profesionales argentinos, les interesa
el diseño de autos?
- Yo creo que sí. Di una charla para estudiantes
y la sala se llenó. Dejé mi mail para
que me hicieran consultas y cuando abrí la
casilla ¡tenía casi 300 mensajes!
- ¿Cuando diseñás, sabés
para qué mercado lo hacés?
- Sí, absolutamente. Producir un auto demanda
inversiones gigantes y uno tiene que saber lo que
está haciendo. En Honda, los diseños
son totalmente libres pero cuando le presentás
el modelo a los directores, que no entienden de diseño,
tienen que relacionar los usos del auto y su estética
con el usuario... en cinco minutos.
- Supongamos que te sentás en tu escritorio
a trabajar en el diseño de un auto, ¿qué
es lo primero que hacés?
- En verdad, con lo único que empezás
a trabajar es con un par de datos: la distancia que
hay entre los ejes de las ruedas, la posición
del parabrisas y el largo del auto. Al principio los
diseñadores son súper osados y luego
los vas llevando a tierra, porque todo tiene que ser
posible de producir.
- ¿Son muchas las limitaciones?
- Depende. A veces sí, a veces no. Pero la
clave es pasar por encima de esas limitaciones y hacer
algo que sea bueno, original y que a la gente le guste,
lo use y lo entienda. A mí me encanta encontrarme
en la playa del estacionamiento del supermercado con
los usuarios. Les dejo mi tarjeta y les pregunto cómo
les resultó el auto.
- ¿Y realmente creen que vos los diseñaste?
- No, piensan que soy otro loco más en Los
Ángeles. Igual, siempre logro quitarles una
opinión.
- ¿Trabajan con maquetas o solo con computadoras?
- No. De los ordenadores pasamos a maquetas uno en
uno. Por cada automóvil hacemos alrededor de
siete maquetas durante el proceso de diseño.
Es un auto de arcilla que vas modificando.
- ¿Cuándo considerás que un auto
está bien diseñado?
- Más allá de la imagen exterior, lo
importante es que el interior pase desapercibido.
Eso me parece buen diseño. Si uno empieza a
ver las cosas, es que empiezan a molestar y si molestan,
están mal diseñadas. Por ejemplo, si
no podés sacar cómodamente las valijas
del baúl, si te golpeás la cabeza al
salir, si el cinturón de seguridad te aprieta
el cogote, si sentarte o levantarte del asiento es
complicado, si la puerta de la guantera te pega en
las pierntas... alguien hizo mal algo. Al margen de
que superficialmente se vea bien, es mal diseño.
- ¿Es el apuro por sacar al mercado un nuevo
modelo?
- No sé.Yo creo que inclusive con poco tiempo
las cosas tienen que salir bien. Hace tantos años
que se diseñan autos que hay cierta técnica
y conocimiento que deberían impedir este tipo
de equivocaciones. |