| En septiembre
de 2005 se conocieron los resultados de la segunda edición
del concurso que organiza Siderar, destinado a profesionales
y estudiantes de las carreras proyectuales.
El "Premio Siderar de Diseño
y Acero" surgió en 2004 en el marco del
Programa ProPymes, que la Organización Techint
lleva adelante con la intención de fomentar
la cooperación entre sus proveedores y clientes
-pequeñas y medianas empresas- y contribuir
al desarrollo de la industria. Es así como
Siderar, empresa siderúrgica argentina, organizó
este concurso orientado a estudiantes y profesionales
de las carreras proyectuales. El objetivo fue intentar
establecer un puente entre los proveedores de acero,
el pequeño productor, el usuario y el mundo
del diseño para fomentar el trabajo conjunto
en el desarrollo de productos creativos e innovadores,
y a su vez promocionar las posibilidades que brinda
el acero para la fabricación de objetos.
En 2005, la empresa realizó
la segunda convocatoria del certamen. Como en la edición
anterior, contó con el apoyo de la Fundación
Proa y el Centro Metropolitano de Diseño, y
de las pequeñas y medianas empresas pertenecientes
al programa. Los requerimientos se basaron en la presentación
de proyectos para espacios públicos o privados,
diseñados parcial o íntegramente en
acero, y destinados a un nivel de producción
medio. En septiembre del mismo año se conocieron
los resultados. El jurado estuvo integrado por Ricardo
Blanco, Diana Cabeza, Sebastián Gordín
y por Roberto Nápoli, quien llegó desde
Milán para participar del evento. Además
de una suma de dinero como premio, los dos primeros
seleccionados de cada categoría tuvieron la
posibilidad de desarrollar un prototipo del objeto
diseñado junto a una de las PyMES auspiciantes
y acceder a una capacitación rentada, de entre
tres y cuatro meses, dentro de la empresa.
La realización de estos
prototipos parece ser una buena manera de llevar a
cabo un real acercamiento entre los dos extremos de
la cadena productiva y genera oportunidades para ambas
partes. A los diseñadores les brinda la posibilidad
de realizar una experiencia práctica que los
acerque a la realidad del proceso de producción.
A los productores, los lleva a descubrir los beneficios
que el diseño es capaz de generar en el desarrollo
de un producto, actuando además como motor
que estimula la producción de nuevas propuestas.
Por otra parte, demuestra cómo el trabajo en
conjunto puede llevar a la realización de un
producto de mejor calidad. El diseño no solo
está relacionado a cuestiones estéticas
sino también tiene que ver con el análisis
de factores tales como la correcta utilización
de los materiales, los recursos y la tecnología
disponible que, contemplados desde el principio del
proceso, dan como resultado un producto de mayor calidad,
de menor costo y de fácil producción.
De este modo, la utilización del diseño
como herramienta dentro de la industria puede producir
beneficios tanto para los productores y también
para los consumidores, quienes tendrían la
posibilidad de acceder a objetos más sofisticados
a un costo reducido. El concurso demuestra que tales
herramientas existen. Los prototipos fueron fabricados
y son más de los previstos. Durante el mes
de febrero se expusieron en la Fundación Proa.
Todavía ninguna empresa ha decidido continuar
con la producción de alguno de ellos, pero
también es cierto que la propuesta es reciente
y que esa posibilidad no es tan lejana. |